4 consejos para eliminar el estrés absolutamente de tu trabajo y de tu vida y de tu planeta

4 consejos para eliminar el estrés absolutamente de tu trabajo y de tu vida y de tu planeta

No tienes por qué estresarte en casa ni en el trabajo, mucho menos en el trabajo, mucho menos en casa. Descubre cómo evitarlo.

No amigos. Por favor. No se estresen en sus trabajos. No se desesperen por cosas que todavía no pasan. Por cosas que seguramente ni son ciertas. Por todo. No se estresen que luego les saldrán bigotes. Les saldrán canas. Les saldrán problemas tan grandes que no podrán resolver ni a toda prisa. No se estresen que luego ya no trabajarán nada, se enfermarán, se enfermarán y encima puede que les echen del trabajo. Puede que se enfermen tanto que ya nunca vuelvan al trabajo. Puede que se enfermen tanto que hasta se olvidarían de trabajar. No se estresen tanto. Si es posible nada. Si es posible olviden esa palabra y empecemos a hablar de otra cosa ahora. Cambien de artículo. Por aquí supongo que habrá alguno que trate sobre la felicidad, sobre la calma. Por favor olvídense del título de este artículo y pónganse a pensar en otras cosas. ¿Cómo están? ¿Estresados? No. Por favor. No se estresen. Están muy bonitos todos. Estresados se verán feos. Ni se verán. Se sentirán tan mal que su peor enemigo será el espejo. Blancanieves siglo XXI. Brujas del cuento todos. ¿Se imaginan? Un mundo lleno de zombis y de garrapatas y de hombres y mujeres estresados que en realidad son los zombis y las garrapatas, todos con sus manos extendidas y con sus hojas de vida entre las manos. A buscar trabajo, dicen. A buscar trabajo, vamos. Y les ves haciendo huelga en la plaza mayor, golpeando sus ollas y mordiendo a la gente y sus ternos ajados y sus corbatas chuecas y otro zombi saliendo de alguna ventana de la plaza gritando a todos “No hay trabajo, nunca habrá trabajo, estamos tan estresados todos que en este país no han contratado a nadie” Y los zombis y garrapatas llorarían y sería el día más triste del universo. Empezaría a llover. Un niño corre y se resbala en las escaleras. El mundo grita. El país de los estresados no tendría trabajo. Habría que subsistir comiéndonos entre todos. No. Por favor. No estén estresados. Menos en el trabajo. Menos en sus casas. Mucho menos en la vida. A continuación les daremos unos consejos para que eviten estresarse en el trabajo y no venga el fin de la tierra y se destroce la esperanza de todo el universo.

Soy lo peor que le ha ocurrido a este trabajo

No. Definitivamente no. Si vas a empezar el día (o los años) pensando siempre en negativo, pensando en que no podrás lograrlo, entonces terminarás extremadamente cansado. No trabajarás nada, terminarás más cansado que trabajando. Pensar en negativo estresa, desespera. Si vas a estar todo el tiempo criticando tu trabajo, tu propio trabajo, estarás tan bloqueado que ni tu cuerpo ni tu mente podrán avanzar nada. Piensa en positivo. Cálmate. Tu trabajo es importante pero eso no significa que imposible. Puedes hacerlo. Puedes hacerlo y muy bien. Puedes hacerlo mejor si te esfuerzas a tal punto de que seas consciente de todo. Si fuese imposible no te hubiesen contratado.

Dormiré todo el día

No. Tampoco. Ni se te ocurra hacer eso. Si te sientes estresado y crees que el dormir te aliviará, te decimos que te aliviará poco o nada. No te aliviará nada. Es decir, si siempre estas durmiendo, si tu única respuesta es dormir, no te aliviará nada. Haz ejercicio, mantente activo, relájate. Pero que esto no sea una obligación. Nunca hagas ejercicio por obligación. Hacer las cosas por obligación hará que te estreses más. No te estreses. Hazlo con ganas, queriendo. Quizá resulte cansado al inicio pero luego te acostumbrarás. No hay nada mejor para eliminar al estrés que un cuerpo activo, relajado.  Asocia el ejercicio con las cosas que más te gustan. Sal a correr con amigos, escucha música mientras lo haces, disfruta el estar solo, pasear. Asocia el ejercicio con las cosas que más te gustan y entonces no sentirás que es una obligación, sino una necesidad, una necesidad de estar feliz y tranquilo, en calma.

El lunes no terminaré el trabajo, el martes me botarán, el miércoles me abandonarán mi esposa y mis hijos

Este es seguramente el inicio de todos los males; el futuro, el pensar en el futuro, el pensar en el futuro y hacerlo negativamente, el preocuparte. No te preocupes tanto. Mantente tranquilo. Lo último que debes hacer es pensar en eso. Recuerda que si no ha pasado no tiene por qué molestarte. Que si aún no ha pasado no existe ningún problema. Preocúpate por el presente. Si siempre estás pensando en mañana perderás todo lo hoy se te haya dado. Recuerda que  sólo hoy existe. Que lo demás existirá mañana. Si pierdes la línea entre lo que pasa y lo que sucederá entonces estarás perdido. Vivirás en el futuro. Vivirás en un futuro que por cierto es para nada amable. Vivirás en un futuro horrible, futuro extraño. Te cansarás. Tu mundo está en el presente. Tu mundo está en este presente. Dejarás de existir ahora, no existirás, te extinguirás, te evaporarás; relájate.

Haré inmediatamente todo lo que me has dicho en tres segundos

Por último, aunque seguramente existen muchas más cosas, lo mejor que puedes hacer es avanzar tranquilo, ir despacio, claro, esto no significa que te quedarás quieto. El estrés lo ocasionan los extremos, la monotonía al máximo. Ir muy rápido o ir muy despacio. Ve, pero calmado. Con la conciencia de que todo lo que haces está bien. Con la conciencia de que todo lo que harás estará bien hecho. Porque tu trabajo está bien hecho, no tiene por qué preocuparte. Si han dejado que te quedes hasta ahora es porque has hecho las cosas bien. Porque, como tú, nadie ha hecho el trabajo igual antes. Porque te quieren. Y si eso pasa entonces ya no tienes por qué desesperarte tanto, por qué desesperarte nada. Eres un gran trabajador y la empresa te necesita, no dejes que tu estrés te detenga, respira, canta, escucha música, haz algo. No dejes que nada ni nadie evite que estés tranquilo. Que nada ni nadie te martirice. Que nada ni nadie arruine tu tranquilidad que es absoluta y plena, que nada ni nadie te convierta en zombi o garrapata o humano con rostro de tristeza absoluta. No dejes que el mundo se muera abajo. No dejes que nadie te detenga, avanza despacio, pero avanza, sigue avanzando, sigue avanzando más, sigue avanzando un poco más, sigue avanzando hasta que creas que ya no existe el camino; llegaste.